Alimentos procesados

Hoy en día, la mayoría de los especialistas en salud nos recomiendan evitar o disminuir el consumo de alimentos procesados, pero realmente ¿Qué significa esto y cómo podemos tomar las mejores decisiones al momento de ir al supermercado?, pues veamos a continuación los aspectos más importantes a tener en cuenta.

Esta entrada nos quedó pendiente del año pasado, cuando en noviembre les comenté (aquí) sobre algunas de las sustancias peligrosas que pueden estar presentes en nuestro entorno muy cercano y también les comenté (aquí) sobre las que también pueden estar presentes en la lista de ingredientes de los productos que utilizamos todos los días para el cuidado personal.  Ahora es el turno de mirar algunas de las sustancias o ingredientes que deberíamos evitar consumir en nuestros alimentos.

¿Qué es un alimento procesado?, pues es sencillamente todo alimento que no está en su estado natural y ha sido sometido a alguna modificación. Ahora bien, hay diferentes formas de procesar un alimento, por ejemplo si un producto fue cosechado, pelado o congelado y empacado (sin añadirle sustancias adicionales), es diferente a un producto que fue cosechado y utilizado en poca cantidad como un ingrediente más para elaborar otro producto, al que añadieron sustancias atractivas a nuestro paladar como: azúcar, químicos, condimentos, agentes blanqueantes, emulsionantes, texturizadores, humectantes, ácidos, colorantes y sabores artificiales, conservantes y grasas hidrogenadas, parcialmente hidrogenadas o trans, para después empacarlo. Conclusión No.1: No tengamos en nuestra alacena ingredientes o alimentos que no existían cuando nuestras abuelas cocinaban.

En el primer caso es un producto que nosotros podríamos hacer en nuestra casa, por ejemplo agarrar unas uvas, fresas o moras y lavarlas para después congelarlas para usarlas posteriormente. O tomar unas nueces, pistachos o almendras y quitarles la cáscara para guardarlas en envases cerrados en la alacena. El segundo producto se trata de uno que no podríamos replicar nuestras cocinas porque no contamos con los ingredientes que le añaden industrialmente para transformarlo, por ejemplo un cereal de cajeta o una comida congelada para microondas. Conclusión No.2: Mientras más alejado esté el alimento de su estado natural, menos beneficioso es para nuestra salud.

Ahora bien, sabemos que estamos invadidos de productos procesados y desvitalizados que no aportan nutrientes de calidad a nuestro cuerpo, sino que nos provocan más hambre y ansiedad por consumirlos una y otra vez como si fuésemos adictos a estos productos y al azúcar, la sal y las grasas hidrogenadas o trans que contienen; con lo cual nos llevan al círculo vicioso de comer más y tener más hambre porque no obtenemos, de lo que comemos, los nutrientes que necesita nuestro cuerpo. Conclusión No.3: Mientras más alimentos procesados consumimos, menos nutridos (o más desnutridos) estaremos.

Lo que nos queda como consumidores responsables con nuestro propio cuerpo y la salud de nuestra familia es leer las etiquetas de los productos que compramos y verificar la cantidad de azúcar por porción y lo más importante, la lista de ingredientes. Mientras más difícil de pronunciar es el ingrediente, es menos probable que lo tengas en tu alacena para consumir o preparar otros alimentos, por lo tanto vea Conclusión No.1. Algunos de los ingredientes y aditivos que debemos evitar en un producto son:

  • High fructose corn syrup (jarabe de maíz de alta fructosa)
  • Azúcar en general: fructosa artificial, sirope de trigo y otros cereales, fructosa artificial e igualmente debemos ser cuidadosos en consumir exceso de miel y sirope de agave.
  • BHA y BHT
  • Aspartame
  • Propil gallate
  • Acelsufame-K
  • Bromato de potasio
  • Nitrato o nitrato de sodio
  • Glutamato monosódico (MSG)
  • Colorantes alimentarios (azul 1,2; rojo 3; verde 3; amarillo 6).
  • Aceites hidrogenados, parcialmente hidrógenados o grasas trans.

Adicionalmente debemos mirar y evitar productos que contengan o mencionen las famosas frases: “sabor artificial“, “sabor natural“, “bajo en grasa“, “sin azúcar agregada” o “fuente de vitaminas y minerales esenciales“.

Las sustancias y frases famosas podemos encontrarlas generalmente en productos tales como: cereales, gomas de mascar, aceites vegetales, productos ahumados, chips y papas fritas, sopas, comida congelada, comida rápida, margarina, alimentos “light”, gelatinas, postres, bebidas, caramelos, harina blanca, pan, galletas, salsas, aderezos, etcétera.  Conclusión No.4: Leer la lista de ingredientes y estar consientes de lo que consumimos. La decisión está en nuestras manos y nadie puede decidir por nosotros.

La clave es volver a lo natural y preparar alimentos con ingredientes que conocemos y que nos pueden aportar beneficio a nuestra salud. Igualmente si vamos a compartir a un restaurante o algún sitio en el cual seguramente los alimentos han sido preparados con aditivos y sustancias artificiales, pues debemos compartir igual y felices con nuestros seres queridos, siguiendo nuestro instinto a la hora de escoger lo que vamos a comer; de igual manera esta situación sería la excepción y no la regla de alimentación de todos los días. Seguramente es más fácil y hasta económico consumir la mayoría de los productos procesados que nos ahorran tiempo, que tanta falta nos hace; pero al final del camino la factura que nos pasará ese estilo de vida puede ser bastante cara. Conclusión No.5: La comida procesada es muy barata y cómoda, pero la incomodidad y el precio que nos tocará pagar en nuestra salud en el futuro, es incomparable.

Al principio de mi viaje hacia un estilo de vida saludable, opté por llevar una lupa al supermercado (ja ja ja), porque la lista de ingredientes viene en letras muy pequeñas y realmente me fue de mucha utilidad, aunque demoraba más tiempo haciendo la compra, era por nuestro propio beneficio. Hasta el día de hoy la llevo conmigo por si acaso veo un nuevo producto que me interesa probar, reviso la cantidad de azúcar por porción y la lista de ingredientes.

Puedes revisar mi cuenta de Instagram @vidaverdementa para datos e información adicional. Gracias por leerme. Nos vemos pronto aquí.