El consumo de alimentos procesados | ¿Tiene consecuencias?

En esta entrada anterior, les comentaba sobre el tema de los alimentos procesados que tanto nos recomiendan evitar. Ahora estamos claros en qué son y qué contienen estos productos que nos rodean todos los días; sin embargo realmente ¿por qué los expertos en salud nos recomiendan evitarlos?. Veamos algunas de las razones principales por las cuales deberíamos tomar el control de  nuestra alimentación y decidir si limitamos o no, el consumo de alimentos procesados.

Para nuestra generación quizás es un poco difícil comprender cómo es que crecimos comiendo tantos productos llenos de azúcar y no sufrimos de alguna enfermedad crónica a temprana edad. Quizás tiene que ver con que nuestra infancia estaba repleta de actividades al aire libre, deportes, temporadas en el campo y mucho más contacto con la naturaleza y el consumo de comida fresca y local. No había un restaurante de comida rápida en cada esquina, ni tanta oferta de alimentos procesados en el supermercado; tampoco veíamos los alarmantes números de obesidad infantil de hoy, ni compañeritos con diabetes. En mi caso, mi mamá me suplementaba con frascos y frascos de aceite de hígado de bacalao, que sabía horrible, pero ella me decía que eran vitaminas para estar fuerte y ser inteligente.

A nuestra edad (treintas o cuarentas) resulta que estamos invadidos por todos lados de productos que nos ahorran mucho tiempo y nos hacen la vida muy fácil, lo cual es muy conveniente para nosotros y para alimentar a nuestras familias, porque necesitamos ese tiempo para ser productivos y generar dinero para pagar las necesidades básicas. Lo cierto es que ya sabemos que muchos de los alimentos procesados tienen sustancias nocivas para nuestro cuerpo, pero ¿será que a veces dudamos si realmente son tan nocivas como nos advierten los expertos en salud?, ya que al fin y al cabo tienen registros sanitarios y son aprobados para el consumo humano.

Pues resulta que los parabenos también son utilizados en la elaboración de productos de cuidado personal y es ampliamente conocido que nos provocan un desequilibrio en nuestras hormonas femeninas. Pues así, los alimentos con altas cantidades de azúcar y grasas trans, hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas, alteran nuestras funciones naturales ya que se trata de alimentos artificiales producidos industrialmente y muy alejados de su estado natural.

Se pueden enumerar más, sin embargo aquí hay diez consecuencias que sufre nuestro cuerpo si nuestra alimentación está basada en gran medida en el consumo de alimentos procesados:

  1. AFECTAN el sistema inmunológico

  2. DESTRUYEN la flora intestinal

  3. ALTERAN los niveles de azúcar

  4. PROMUEVEN la inflamación general

  5. GENERAN radicales libres (oxidación)

  6. INCENTIVAN la acumulación de ácido úrico

  7. DEBILITAN los huesos y articulaciones

  8. PROVOCAN la acumulación excesiva de grasa

  9. FOMENTAN la adicción al azúcar y a la comida chatarra

  10. FAVORECEN la desnutrición

¿Y esto qué significa? Pues básicamente que estamos abriendo en nuestros cuerpos la puerta para que nos visiten (y se queden viviendo para siempre) los síntomas, los malestares o los problemas previos a enfermedades crónicas (diabetes, cáncer, enfermedades cardiovasculares, obesidad, entre otras), con sus correspondientes consecuencias graves. Al final del camino estar enfermos es mucho más doloroso y costoso que aprender a tomar decisiones saludables hoy.

La decisión está en tus manos y nadie puede decidir por otra persona. Si no sabes por dónde empezar a llevar un estilo de vida saludable, busca un profesional que te guíe, pero sé proactivo en el proceso. Esto quiere decir que no debemos creer todo ciegamente; nos corresponde leer, investigar, cuestionar, documentarnos  y sobre todo escuchar a nuestro propio cuerpo y conectarnos con el mismo. Todos los organismos somos diferentes y debemos tener un plan de salud de acuerdo a nuestras necesidades, deficiencias y limitaciones individuales. Inclusive en un plan bien armado de salud y alimentación saludable y dependiendo de tu condición particular, puedes incorporar con poca frecuencia aquellos alimentos que, aunque no son tan saludables, quieres consumir; pero ya es diferente porque se trata de la excepción a la regla e inclusive aprendes a neutralizar estas comidas.

Recuerda que un cuerpo sano y con todas sus funciones en óptimas condiciones, puede procesar, desintoxicar y eliminar desechos perfectamente, porque está diseñado para eso; sin embargo cuando está tan saturado de toxinas y químicos artificiales, la demanda es muy alta y no tiene la capacidad para procesar, desintoxicar y eliminar adecuadamente. Es por esto que lo que sembramos hoy en salud, lo cosecharemos en el futuro.

Quizás te pueda interesar leer esta entrada dedicada a cuidar en manos de quién ponemos nuestra salud. Puedes revisar mi cuenta de Instagram @vidaverdementa para datos e información adicional. Gracias por leerme. Nos vemos pronto aquí.