Desintoxicarnos, pero ¿de qué?

Detox es una palabra que está de moda y como está en inglés nos parece todavía más fashion. Nos quieren vender jugos, ensaladas, dietas, planes y batidos con las palabras -detox, purificante o depurador- al lado; pero ¿estamos realmente al tanto de cuáles son las toxinas que nos rodean o cómo entran en nuestro cuerpo?. De nada sirve tomar jugos detox por tres días si realmente no sabemos lo que nos «intoxica«. Nuestro cuerpo está diseñado para eliminar las toxinas, pero debemos cooperar con él y ayudarlo en la tarea de desintoxicarnos.

Como siempre digo, llevar un estilo saludable y respetuoso con nuestro cuerpo es una decisión personal e individual que nadie puede tomar por ti; pero una vez lo decides no se trata de hacer una dieta de una semana ni salir a correr por tres días y ya, sino me parece que se trata de que cada uno se preocupe por estudiar, investigar y consultar con los especialistas; para tomar decisiones responsables y practicar hábitos saludables como una rutina diaria.

Generalmente los expertos coinciden en que la raíz de nuestros problemas de salud está en nuestro estilo de vida, nuestra genética (lee la entrada que le dediqué a este tema aquí) y el medio ambiente. Por supuesto que no tenemos control total sobre los últimos dos factores, pero lo que sí podemos hacer es no quedarnos sentados y sin esperanza, sino actuar para liberar nuestro cuerpo de las toxinas acumuladas por añosLa idea no es vivir con miedo de todo lo que nos rodea, sino contar la información adecuada para tomar nuestras precauciones y evitar saturar al cuerpo de productos tóxicos

Resulta que si nuestro medio ambiente es tóxico, hay una gran posibilidad de que los humanos que vivimos en este Planeta Tierra también tengamos toxinas en nuestros cuerpos que nos pueden provocar problemas de salud. Lastimosamente no tenemos la capacidad de mirar, sentir, oler o saborear la mayoría de los tóxicos que están a nuestro alrededor, pero podemos citar algunos eventos y situaciones que son fuente de productos tóxicos que pueden afectarnos en algún momento entre los cuales se resaltan:

  • Derrames de petróleo: Se ha establecido que en un derrame de petróleo se liberan de forma inmediata gases como el benceno y el tolueno que pueden afectar a los humanos. Pero lo que realmente preocupa es que hay otras sustancias químicas muy tóxicas (hidrocarbonos poliaromáticos), que pueden quedarse en el agua por mucho tiempo. También es cierto que las especies vertebradas pueden eliminar estos productos peligrosos de su organismo de manera rápida, pero las invertebradas pueden acumularlo en su organismo durante años.

  • Explosiones nucleares: Antes se pensaba que después de una explosión nuclear el cesio (una de las varias sustancias que se libera al ambiente) se diluía con la lluvia, pero luego de la explosión de Chernobyl en Ucrania en 1986, se descubrió que se acumuló en la vegetación y por ende se contaminaron los animales que se alimentaron de esa vegetación lo que también afectó su carne y leche. También está el peligro de la liberación de yodo radioactivo el cual aunque es peligroso porque causa cáncer de tiroides, se conocen las formas de contrarrestarlo.

  • Químicos en el ambiente: Esto lo escuchamos desde hace años, pero ¡es cierto!. Nuestro cuerpo lucha para eliminar sustancias tóxicas que nos afectan y que obtenemos de nuestro medio ambiente. El aire que respiramos contiene niebla tóxica, productos químicos, monóxido de carbono, metales pesados y otros productos tóxicos. Algunos desechos industriales incluyen productos químicos orgánicos que son liberados en el aire, entre los cuales pueden ser: benceno, formaldehído, cloruro de vinilo, tolueno y tetracloruro de carbono, entre otros.

  • Tóxicos en nuestro entorno cercano: Si pensabas que la contaminación por un derrame de petróleo o la explosión de una planta nuclear o la contaminación del aire por desechos industriales, está lejos y no te puede afectar; pues te cuento que se ha demostrado que en nuestras casas, oficinas, empresas y escuelas podemos inhalar sustancias hasta más peligrosas que en el exterior de ellas, y en estos sitios pasamos la mayor parte de nuestro tiempo. ¿Haz experimentado síntomas como dolor de cabeza, congestión nasal, ojos rojos, dolor de garganta, fatiga, falta de concentración, mareos o náuseas que se agudizan cuando estás en tu casa, trabajo, oficina o escuela?. Esto puede deberse a muchos factores como por ejemplo:
    • Ácaros del polvo.
    • Desodorantes ambientales que son un coctel rico en sustancias como metoxicloro, fenol, formaldehído, benceno, ftalatos, naftalina, 1,4 dioxano, VOC’s y otras que causan irritación en los ojos, vías respiratorias y hasta en la piel. También se ha advertido sobre el cuidado que debemos tener con las velas perfumadas que también pueden lanzar sustancias tóxicas al aire que respiramos.
    • Moho, bacterias y levaduras presentes en los ductos del airea acondicionado y sistemas de calefacción.
    • Sustancias tóxicas y gases liberados al aire de nuestras casas por la pinturas (en las paredes), pegamentos (en algunos tipos de pisos de madera), químicos (en las alfombras) y asbesto (en aislamientos de pisos y techos).
    • Insecticidas y otras sustancias tóxicas para el control de plagas en el hogar.
    • Disolventes presentes en productos de limpieza, en cosméticos y hasta en medicamentos. Los disolventes se pueden acumular en las células adiposas (grasa) del cuerpo y causar daño a los riñones y al hígado, además de afectar el sistema nervioso central. Los más conocidos son: fenol, tolueno, benceno, formaldehído y cloruro de vinilo, entre otros.
    • Líquidos para limpieza multipropósito ya que algunos contienen amoníaco, ethylene glycol monobutyl acetate, hipoclorito de sodio.
    • Detergentes para la ropa porque pueden tener entre sus ingredientes sustancias que irritan los ojos y la piel.
    • Humo de cigarrillo el cual contiene sustancias muy tóxicas como cadmio, cianuro, plomo, arsénico y alquitranes, entre otros productos químicos; así que si eres fumador pasivo estás respirando muchos productos tóxicos.

Cabe destacar que no todo es lo que respiramos, también podemos ingerir toxinas a través de nuestros alimentos, el agua que bebemos y los productos de cuidado personal que nos colocamos en la piel. Este tema se los comentaré una siguiente entrada y también las recomendaciones básicas para ayudar a nuestro cuerpo a que realice eficientemente la tarea de disintoxicarnos. Por ahora la recomendación #1 es que leas las etiquetas de los productos y esto aplica tanto para alimentos como para productos de limpieza del hogar, higiene personal y cosméticos. 

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Gracias por leerme. Nos vemos pronto aquí.

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