Cómo leer las etiquetas de los alimentos

El título de esta entrada de por sí es una contradicción, ya que los alimentos no traen etiquetas. No tengo que voltear un kiwi, una fresa o un coliflor para ver sus ingredientes ni la información nutricional. Pero siendo realistas, en estos tiempos debemos aprender a leer las etiquetas porque no todo lo que consumimos está en su estado natural. Hoy te compartiré qué es lo primero en que me fijo al leer las etiquetas de los productos alimenticios.

Seguramente nuestras abuelitas, bisabuelitas o más allá, preparaban una comida completa sin la necesidad de abrir un solo paquete, lata o cajeta; pero como los tiempos cambian, ahora nos enfrentamos a la realidad de las etiquetas y todo lo que pueden decir o esconder. La etiqueta me cuenta la historia que debo saber del producto que tengo en mis manos. Vamos a comentar los tips que me han funcionado.

Tips para leer las etiquetas de los alimentos

  1. Lupa. Siempre llevo una en la cartera porque aunque siempre compro los mismos pocos productos en el supermercado, a veces tengo curiosidad por evaluar un nuevo producto y necesito la lupa para leer lo más importante (ver siguiente punto).
  2. Ingredientes. Para mí, muy particularmente, es lo primero que leo en una etiqueta; porque de nada me sirve un producto que en su empaque se vende como repleto de vitaminas, minerales, hierro, etcétera; si en realidad es un caldo de químicos, saborizantes/colorantes artificiales y mucha azúcar por porción. Tampoco me fijo en la calorías porque no cuento calorías en mi alimentación.
  3. Azúcar. Después de los ingredientes, lo más importante para mí es la información del azúcar y generalmente está dada en gramos. Ese número lo divides entre cuatro y obtienes las cucharaditas de azúcar que consumes por porción (ver siguiente punto).
  4. Tamaño de la porción. En la etiqueta viene dada la porción en gramos, o en unidades (por ejemplo, tres rebanadas), o en cantidades/volumen (por ejemplo, dos cucharadas o 250ml). Por ende la información nutricional que estás leyendo, se refiere al consumo de una porción.
  5. Porciones por empaque: La mayoría de los productos se quedan en mi filtro de ingredientes o cantidad de azúcar; pero si pasan la prueba, también es importante saber que algunos productos empacados en presentación tamaño personal, pueden contener dos o más porciones. Por lo tanto si nos comemos todo un paquete o bebemos toda la botella de un solo viaje, puede ser que consumimos el doble (o más) de lo que dice la etiqueta nutricional en términos de azúcar, por ejemplo. 

Ante la duda, recuerda el punto 2

Cuando tengo alguna duda, siempre me remito al punto 2. Mejor si tiene ingredientes que yo misma tengo en mi cocina o nevera. Menos ingredientes es más. Cuidado con los que no se pueden ni pronunciar. Los primeros ingredientes que aparecen son los que están presentes en mayor cantidad en la formulación del producto; pero también los fabricantes juegan con esto.

En una próxima entrada, te comentaré sobre los pequeños detalles que debemos mirar y algunos de los ingredientes que deberíamos evitar. Antes de elegir un producto que vas a consumir o a brindar a tu familia, primero voltéalo y mira la historia que te cuenta, después decides si llevarlo o no. Puedes pasar por mi cuenta de Instagram @vidaverdementa para datos, ideas e información adicional. Si deseas escribirme, utiliza el formulario de contacto. Gracias por leerme. Nos vemos pronto aquí.

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